Zubieta y la Real Sociedad: el fútbol hecho en casa
Una mañana de octubre en Zubieta, el césped aún brilla por el rocío mientras un grupo de chavales de 14 años corre ejercicios de presión. A pocos metros, Imanol Alguacil observa en silencio desde la banda. Esa imagen resume lo que ha convertido a la Real Sociedad en uno de los clubes más estables de La Liga: una fábrica de talento que lleva décadas funcionando con la misma filosofía.
Las instalaciones de Zubieta, el corazón de la cantera txuri-urdin
Zubieta se encuentra a las afueras de San Sebastián, en un complejo de 14 hectáreas con siete campos de hierba natural y dos de artificial. El primer equipo entrena allí a diario junto a los filiales. Las distancias son cortas y los entrenadores de todas las categorías comparten información cada semana.
La residencia acoge a jugadores que llegan de fuera de Gipuzkoa desde los 12 años. Allí viven, estudian y se forman bajo un control estricto de horarios y rendimiento académico. El club siempre ha defendido que un mal estudiante difícilmente se convertirá en buen futbolista.

El peso de la cantera en la primera plantilla
Desde hace más de una década, entre el 40% y el 60% de los minutos jugados por la Real en La Liga corresponden a jugadores formados en Zubieta. En la temporada 2023-24, hasta 11 canteranos formaron parte de la plantilla habitual de Imanol.
Esta proporción no es casualidad. El club mantiene una política clara: solo se ficha cuando no existe alternativa en casa. Esa exigencia ha creado una cultura donde los jóvenes saben que tienen camino real hacia el primer equipo si rinden.
Los años dorados: las Ligas de 1981 y 1982
La Real Sociedad conquistó dos títulos consecutivos de Liga bajo la dirección de Alberto Ormaetxea. En 1981 se impuso al Real Madrid en la última jornada en el Santiago Bernabéu con un gol de Zamora. Al año siguiente repitió éxito con un equipo plagado de jugadores de la casa: Arconada, Gorriz, Larrañaga, Zamora o López Ufarte.
Aquel bloque demostró que se podía ganar siendo fiel a una identidad. Muchos de aquellos futbolistas habían llegado a Zubieta siendo niños y se retiraron en Anoeta. El modelo ya funcionaba entonces.
La Copa del Rey de 2020, la culminación reciente
El 3 de abril de 2021, en el Estadio de La Cartuja, la Real Sociedad levantó la Copa del Rey tras vencer al Athletic Club en la final vasca. Mikel Oyarzabal marcó el penalti decisivo. De los 14 jugadores que Imanol utilizó en aquella final, nueve habían salido de Zubieta.
Portu, rematador del primer gol en semifinales contra el Mirandés, también era canterano. Aquel título llegó 34 años después del último trofeo y reforzó la idea de que el camino largo da resultados.
Riesgos, límites y errores comunes en la gestión de cantera
Formar jugadores en casa tiene trampas evidentes. La primera es la sobreprotección. Muchos talentos de Zubieta se estancan al llegar al Sanse porque los entrenadores evitan exigirles como a un fichaje externo. Otro error frecuente es quemar etapas: subir a un juvenil al primer equipo antes de que domine el ritmo de Segunda B suele acabar en cesión o salida.
La presión mediática en San Sebastián también juega en contra. Un mal partido de un canterano de 20 años genera más ruido que el de un veterano llegado de fuera. Además, el club ha perdido en los últimos años a promesas como Illarra o Merino por no poder igualar ofertas de clubes con más poder económico. Mantener el equilibrio entre ambición deportiva y viabilidad económica sigue siendo el gran desafío.
Ejemplos que marcan el camino
Xabi Alonso debutó con la Real en 2000 tras pasar por todas las categorías de Zubieta. Se marchó al Liverpool en 2004 pero su huella sigue presente en el día a día del club. Antoine Griezmann llegó a Zubieta con 14 años procedente de Francia y se marchó al Atlético de Madrid en 2014 tras convertirse en estrella.
Mikel Oyarzabal, capitán actual, es el espejo para los niños que entrenan hoy. Capitán de la selección sub-21, debutó con 19 años y ya acumula más de 300 partidos con la Real. Otros nombres recientes como Zubeldia, Le Normand (aunque llegó joven), Barrenetxea o Robert Navarro demuestran que el grifo no se ha cerrado.
- El 70% de los jugadores del Sanse en la temporada 2023-24 procedían de categorías inferiores de la Real.
- Zubieta cuenta con más de 150 jugadores entre todas las categorías masculinas y femeninas.
- La Real Sociedad ha vendido canteranos por más de 150 millones de euros en la última década.
- Arconada, Zamora y Gorriz suman más de 1.200 partidos oficiales con el club.
- El 85% de los jugadores que llegan a la residencia de Zubieta terminan sus estudios secundarios.
- Desde 2010, 28 jugadores del filial han debutado en Primera con la Real.
- La cantera txuri-urdin ha aportado 11 internacionales absolutos españoles en los últimos 15 años.
| Jugador | Años en Zubieta | Partidos con la Real | Valor de traspaso más alto |
|---|---|---|---|
| Xabi Alonso | 1996-2004 | 177 | 15 M€ (Liverpool) |
| Antoine Griezmann | 2005-2014 | 202 | 30 M€ (Atlético) |
| Mikel Oyarzabal | 2012-2015 | 320+ | No vendido |
| Jon Aramburu | 2018-2023 | 45+ | 3,5 M€ (Genoa) |
El futuro de un modelo que resiste
Zubieta no busca crear estrellas para venderlas, aunque eso ocurra. Su objetivo principal es alimentar al primer equipo con jugadores que entiendan la identidad del club: trabajo, humildad y compromiso con la afición. Mientras Imanol siga al frente y la dirección deportiva mantenga la misma línea, la Real Sociedad seguirá siendo uno de los pocos equipos de La Liga capaz de competir de verdad con un presupuesto limitado.
En Anoeta, cuando sale el once inicial y se escuchan nueve apellidos vascos o formados en casa, la afición se reconoce en el equipo. Ese vínculo es lo que hace diferente a la Real. Zubieta no es solo un complejo deportivo. Es la razón por la que este club sigue siendo grande sin necesidad de gastar como los grandes.